Se encuentran un inglés, un alemán y un español en un restaurante. De repente el inglés le dice a los otros:
- Oye, ese de ahí en frente es Jesucristo
- Bah, que va a ser Jesucristo... Le contestan.
Que sí, que sí. Pero si es igualito. Ese de ahí es Jesucristo seguro.
Se levanta el inglés, se dirige hacia el hombre de la mesa y le dice:
- Oye tu eres Jesucristo
- Sí, pero no grites mucho, que quiero cenar tranquilo...
Y el inglés loco de alegría le dice:
-Tengo una lesión en la rodilla que me hice de pequeño haciendo deporte. Por favor, cúrame.
Jesucristo le dice
- Vaaale, pero no digas nada a tus compañeros, que luego vendrá todo el mundo a pedirme milagritos, y quiero cenar tranquilo.
-De acuerdo
Jesucristo, aburrido, le pone la mano sobre la rodilla y le cura.
Al segundo, se acerca el alemán.
- Oye, que acabo de ver lo que has hecho con mi amigo inglés, y tengo un ojo de cristal, por favor cúrame.
Jesucristo, le pone la mano en el ojo y se lo cura.
El alemán se va a su mesa.
Entonces Jesucristo empieza a pensar que en breves instantes aparecerá por allí el español queriendo, como todos, que le cure, pero el tiempo pasa y el español no se mueve.
Al terminar de cenar, Jesucristo, ya mosqueado y picado por la curiosidad, se levanta y se va hacia la mesa donde están los tres y poniéndole una mano en el hombro, al español, le pregunta:
- Oye, ¿tú por qué no has ...?
Y el español salta de la silla y apartándose violentamente le dice:
- ¡EHHHHH! ¡SIN TOCAR QUE ESTOY DE BAJA!
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martes, 28 de octubre de 2008
miércoles, 16 de julio de 2008
El perro del funcionario
Un ingeniero, un contable, un químico, un informático y un funcionario se vanaglorian por tener cada uno un maravilloso perro.
El ingeniero llama a su can:
- ¡Raíz cuadrada, enséñanos tu talento! La perra avanza hasta una pizarra y dibuja rápidamente un cuadrado, un círculo y un triángulo.
El contable dice a su perro:
- ¡Balance, enséñanos lo que puedes hacer! El perro va hasta la cocina, y vuelve con una docena de galletas, y las apila en 3 montones iguales de 4 galletas.
El químico dice que su perro puede hacerlo mejor:
- ¡Termómetro, haz tu número! El perro abre la nevera, coge un litro de leche, va al armario a conseguir un vaso de 10 cl. y vierte exactamente 8 cl. en el vaso sin derramar una gota.
El informático piensa que se va a quedar con todos:
- ¡Disco duro, impresiónales! El perro se instala delante del ordenador, lo arranca, inicia el programa antivirus, envía un mail e instala un nuevo juego.
Los 4 hombres se vuelven hacia el funcionario y le preguntan: Y tu perro, qué puede hacer?
- Cafelito, enséñanos los talentos del funcionariado!
El perro se levanta, hace un crucigrama en la pizarra, se come las galletas, se bebe la leche, juega un solitario en el ordenador, se monta a la perra del ingeniero y simula haberse lesionado la espalda en la labor, por lo que rellena un formulario de accidente laboral y coge una baja de seis meses.
El ingeniero llama a su can:
- ¡Raíz cuadrada, enséñanos tu talento! La perra avanza hasta una pizarra y dibuja rápidamente un cuadrado, un círculo y un triángulo.
El contable dice a su perro:
- ¡Balance, enséñanos lo que puedes hacer! El perro va hasta la cocina, y vuelve con una docena de galletas, y las apila en 3 montones iguales de 4 galletas.
El químico dice que su perro puede hacerlo mejor:
- ¡Termómetro, haz tu número! El perro abre la nevera, coge un litro de leche, va al armario a conseguir un vaso de 10 cl. y vierte exactamente 8 cl. en el vaso sin derramar una gota.
El informático piensa que se va a quedar con todos:
- ¡Disco duro, impresiónales! El perro se instala delante del ordenador, lo arranca, inicia el programa antivirus, envía un mail e instala un nuevo juego.
Los 4 hombres se vuelven hacia el funcionario y le preguntan: Y tu perro, qué puede hacer?
- Cafelito, enséñanos los talentos del funcionariado!
El perro se levanta, hace un crucigrama en la pizarra, se come las galletas, se bebe la leche, juega un solitario en el ordenador, se monta a la perra del ingeniero y simula haberse lesionado la espalda en la labor, por lo que rellena un formulario de accidente laboral y coge una baja de seis meses.
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