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martes, 8 de marzo de 2011

Camarero! Hay una mosca en mi sopa

25% de descuento por un insecto en la comida

martes, 4 de mayo de 2010

Camararero, una ración de...

Un hombre entra a un bar una noche,va a la barra y pide una cerveza.
"Por supuesto Sr., es un céntimo"
"Un céntimo??" exclamó el hombre.
Entonces echó una mirada al menú y preguntó:
"¿Me podría preparar un chuletón bien jugoso, con papas y 2 huevos fritos?"
"Por supuesto Sr." le dijo el barman, pero eso le saldrá más caro".
"¿Cuánto?" preguntó el hombre,
"4 céntimos" le dijo el barman.
"4 céntimos!!, ¿Dónde está el dueño de este lugar?"
El barman le responde:
"Arriba, con mi esposa"
El hombre volvió a preguntar:
"¿Y qué está haciendo arriba con su esposa?"
El barman respondió:
"Lo mismo que yo le estoy haciendo a su negocio".

viernes, 24 de julio de 2009

Camarero, otra copita... hip!

Entra un hombre en un bar y le dice al camarero:
- ¡Quiero 20 copas!
El camarero muy extrañado se las trae. Cuando el hombre se las toma le vuelve a decir al camarero:
- ¡Ahora quiero 19!
Y así siguió con 18, 17, 16, 15, 14, 13, 12, 11, 10.
El camarero harto le dice:
- Pero bueno, hombre de Dios, que se va a morir usted, pare ya ¿no?.
- ¡Que no! ¡que me traiga 9 copas!
Y el camarero se las trae y se las bebe. Cuando llega a 1 el camarero se la trae, cuando se la acaba y antes de irse le dice al camarero:
- Lo ve, cuanto menos bebo más borracho estoy.

jueves, 16 de abril de 2009

¿Tiene café frío?

Un hombre llega a una cafetería, se acerca a la barra y le pregunta al dependiente:
- ¿Tiene café frío?
El dependiente le responde:
- ¡No, no tenemos!
Bueno, deme uno caliente entonces.
Al siguiente día, el mismo hombre vuelve a la cafetería y pregunta:
- ¿Tiene café frío?
Recibió la misma respuesta negativa.
Así estuvo haciendo la misma pregunta y siempre la respuesta era la misma. Cierto día, el dependiente de la cafetería recordó a su ingenioso cliente y se dijo: "No tardará en llegar aquel hombre pidiendo café frío así que se lo voy a tener listo para cuando él llegue". Al rato, el cliente vuelve a entrar y como de costumbre le pregunta:
- ¿Tiene café frío?
El dependiente con cierta sonrisa de satisfacción le dice:
- Sí tenemos.
El cliente responde:
- ¿Me lo puede calentar, por favor?

lunes, 9 de marzo de 2009

¿No ha bebido suficiente?

Un borracho entra en un bar y le dice al camarero:
- Camarero, deme otra copa! hip!
Y el camarero responde:
- ¿Señor, no ha bebido usted suficiente?
- ¡Pues No! deme una copa de suficiente... pero sólo para probar! hip!

domingo, 8 de marzo de 2009

La diferencia entre los platos especiales

En el restaurante:
- Camarero, ¿cuál es la diferencia entre el Plato Especial Azul y el Plato Especial Blanco?
- El Plato Especial Blanco cuesta 10 € más.
- ¿Y la comida es mejor?
- No, pero lavamos el plato.

sábado, 10 de enero de 2009

Qué casualidad!

En un restaurante un tipo va a pagar con la tarjeta de crédito; el dependiente, al mirar la tarjeta, le dice:
- ¡Anda, que casualidad, conozco a alguien con el mismo nombre que usted!
- ¿Ah, sí? ¿Y cómo se llama?

sábado, 22 de noviembre de 2008

Doctor, me arde el corazón

- Doctor, me siento mal todo me da vueltas, además me arde el corazón.
- Mire señorita..., en primer lugar no soy doctor, soy camarero, usted no esta enferma esta borracha y en tercer lugar no le arde el corazón, tiene una teta en el cenicero.

viernes, 31 de octubre de 2008

¿Mandeee?

Un hombre entra en un bar con una boya bajo el brazo y una bolsa de plástico en la mano. Se dirige al camarero y le pide una copa. El camarero curioso le pregunta:
- Oiga, ¿Me permite preguntarle que hace con esa boya?
- Es que paseando por la playa me encontré esta bolsa de plástico, la abrí y ví una botella, la destapé y salió un genio que me concedió un deseo.
- Venga hombre, que ya soy mayorcito para que me tome usted el pelo.
- Que sí, hombre, mire, se lo demostraré.
El hombre saca la botella, la destapa y aparece un genio muy solemne que le dice al camarero:
- ¡Te concedo un deseo, pide lo que quieras!
El camarero casi sin contener la emoción exclama:
- ¡Quiero un millón de perlas!
- ¡Concedido!
Y al instante el bar aparece lleno de velas encendidas.
El camarero atónito exclama:
- ¿Y para qué coño quiero yo un millón de velas?
A lo que el visitante contesta:
- ¿Y para qué quiero yo una boya de 25 centímetros?